En la carrera por el rendimiento de las campañas, pocos números tienen tanto peso sobre la reputación de un equipo como la tasa de conversión. Cuando hablamos de tasa de conversión en marketing digital, hablamos de una métrica que suele justificar inversiones, aprobar campañas e incluso garantizar los bonus de fin de año.
Pero, ¿y si te dijéramos que tu tasa de conversión podría ser la mitad de lo que realmente es?
No por culpa de tu estrategia, ni por un error de ejecución, sino porque está escondida bajo un tráfico falso generado por bots.
Eso es exactamente lo que el investigador Dr. Augustine Fou, referencia mundial en fraude digital y socio de Click Alert en Brasil, viene alertando al mercado en su artículo publicado en Forbes: el fraude digital no solo roba presupuesto, también distorsiona métricas, hace que campañas bien ejecutadas parezcan débiles y priva de reconocimiento a equipos que están entregando resultados reales.
El truco matemático que sabotea tu CTR
El primer impacto se da en el CTR (click-through rate), la tasa de clics sobre el total de impresiones.
Piénsalo así:
- Los bots generan impresiones (aumentan el denominador).
- Pero no hacen clic (el numerador no crece).
Resultado: tu CTR se desploma.
En la práctica, esto significa que puedes tener una creatividad excelente, con verdadero atractivo para tus consumidores, pero los informes mostrarán un número mediocre porque el 30% o el 40% de las impresiones fueron generadas por máquinas.
Tu responsable mira el dashboard y concluye: “la campaña no ha funcionado”.
Pero, ¿es cierto que no ha funcionado?
La conversión está ahí, solo que no se ve
Lo mismo ocurre con la tasa de conversión.
Los bots no compran. No se registran. No descargan aplicaciones. Solo inflan el tráfico total. Si divides el número de conversiones entre el total de visitantes, tu tasa cae.
Veamos un ejemplo real citado por Fou:
4.248 conversiones divididas entre 1,8 millones de páginas vistas = 0,23% de conversión.
- Pero un tercio de ese tráfico eran bots. Al eliminar ese ruido, el denominador baja a 943.000 páginas vistas.
- El número de conversiones no cambia.
- Y la tasa sube a 0,45%.
Casi el doble.
No es un truco. Es simplemente la realidad corregida.

La ilusión del fracaso
Aquí está el punto más peligroso: cuando tus informes están contaminados, no solo pierdes dinero, pierdes claridad.
- Se pueden recortar presupuestos de campañas que, en realidad, funcionan muy bien.
- Los algoritmos de optimización siguen favoreciendo inventarios de baja calidad porque generan volumen.
- Las decisiones estratégicas pasan a basarse en arenas movedizas.
Es el “síndrome de falsa sensación de rendimiento”: creer que el problema es tu campaña, cuando el verdadero culpable está en un segundo plano: bots que distorsionan la matemática más básica de la publicidad digital.
Por qué no lo ves en Google Analytics
Otra provocación de Fou: si confías únicamente en Google Analytics o Adobe Analytics, probablemente nunca verás la magnitud real del problema.
Estas herramientas no identifican ni clasifican bots con el nivel de detalle necesario. Reportan números brutos: impresiones, tráfico, sesiones. Lo que parece “bajo rendimiento” puede ser simplemente ruido.
Sin una auditoría independiente, nunca tendrás forma de separar lo humano de lo automatizado.
Lo que los líderes de marketing deben hacer
La buena noticia es que recuperar tu tasa de conversión real no requiere un milagro, sino método:
- Medición con capas de detección de fraude.
No basta con mirar informes; hay que medir lo que realmente ocurre en el navegador del usuario. - Reducir el ruido.
Tratar a los bots como parte de la audiencia es aceptar una mentira cómoda. La matemática debe excluir ese tráfico. - Foco en resultados (outcomes), no en métricas vanidosas.
El CTR y la tasa de conversión son útiles, pero solo cuando representan a humanos reales. De lo contrario, se convierten en distracciones. - Auditoría independiente.
Confiar únicamente en los números que vienen de las plataformas es pedir que te engañen. Es como dejar al lobo cuidando el gallinero.
Tu tasa de conversión ya es mejor de lo que crees
Esta es la conclusión más provocadora de Fou, y la que debería estar presente en cada reunión de marketing.
Las campañas bien diseñadas y bien ejecutadas pueden parecer peores de lo que son porque están atrapadas en denominadores inflados por bots. Cuando eliminas ese ruido, la tasa de conversión no solo mejora, sino que se acerca a la verdad.
Y si eso significa duplicar el número que presentas a Dirección, no es un truco ni maquillaje es simplemente quitar el fraude de la ecuación.
En Click Alert ayudamos a las marcas a ver esa verdad invisible. Porque, al final, la diferencia entre el fracaso y el éxito puede estar en un solo detalle matemático: quién está realmente detrás de tus clics.
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